jueves 22 de octubre de 2009
sábado 29 de noviembre de 2008
LIENZOS DE LA CAPILLA DEL ROSARIO (ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA).
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Lienzos de la Virgen del Rosario:
- Lienzo de la entrega del Rosario.
- Lienzo de la Batalle de Lepanto.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: s. XVII.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 275 x 415 cm.
- Sin marco: 240 x 380 cm.
LOCALIZACIÓN: Capilla de la Virgen del Rosario, Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón. Zaragoza
PROPIEDAD: Eclesiástica, Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho SC.
• Imágenes generales del lienzo de la virgen del rosario.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Esta pareja de lienzos del siglo XVIII representan el episodio de la Batalla de Lepanto, y de cómo intercedió la Virgen del Rosario a favor de los ejércitos cristianos para vencer a los turcos.
En el primer lienzo se representa a la Virgen con el Niño haciendo entrega del Santo Rosario a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden de Dominicos, en compañía de San José y San Francisco de Asís, además de un personaje seglar en actitud orante.
En el fondo del cuadro se ve la flota preparada para partir. La razón principal del análisis de esta capilla es por la existencia de frases en el marco, la inscripción traducida:
“DE UN MILAGRO DE NO COGERLO LOS MOROS EN SU PROPIO DÍA EN 3 DE OCTUBRE DEL AÑOS DE MIL 729”
A la izquierda de la imagen aparece un Obispo, que representa la iglesia y justo encima de éste una ángel, que ya lo hemos visto. Arriba a la derecha podemos ver también la imagen de la Nuestra Señora la Virgen María.
En el segundo lienzo se representa propiamente la batalla de Lepanto, acontecida en 1571, como una escaramuza entre cristianos y turcos, de la que salieron victoriosos los primeros, gracias a las oraciones que la cristiandad entera elevó a la Virgen del Rosario por indicación del Papa Pío V, capitaneado por D. Juan de Austria. En el marco puede leerse:
“ESTOS CUADROS LOS HA COSTEADO Y PAGADO MANUEL GALAN Y VICENTE EL AÑO DE 1751 EN PECO...”
Aparecen varios ángeles en la imagen rodeando la figura de la Virgen María que mantiene en su brazos al Niño Jesús, podemos saber que son ellos gracias a atributos como la corona, la luminosidad, los ángeles de al rededor,
Son dos lienzos de buena calidad, aunque desiguales, pues el tratamiento de las embarcaciones y de algunos personajes es muy convencional, frente a otros, los más relevantes en el episodio, tratados con mayor cuidado y acierto.
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Lienzo de la Circuncisión.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVI.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 210 x 164 cm.
- Sin marco: 190’5 x 145 cm.
LOCALIZACIÓN:Capilla de la Virgen del Carmen. Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón. Zaragoza
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C..
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Este lienzo provisto de un sencillo marco representa la escena de la circuncisión de Jesús y puede datarse, por su estilo, en el siglo XVI.
La populosa escena se desarrolla, según los Evangelios, en el interior del templo, donde, según prescribe la ley Judía, debían ser llevados los niños en su octavo día de nacimiento para circuncidarlos. Jesucristo, como varón judío fue sometido a esta práctica, por el mohel, que en la escena sostiene el cuchillo en compañía de varios ayudantes, uno de los cuales efectúa la lectura ritual. Por eso lo he considerado importante.
En primer término aparecen María y Joaquín, además de una serie de testigos anónimos.
Por su elegancia destacan el personaje femenino que sostiene una marmita, y el personaje que, de espaldas, se gira hacia el espectador en un gesto de complicidad y que, probablemente, se trate de un retrato.
Los coloridos vivaces, el grado de individualización de los personajes, las cuidadas vestiduras manifiestan la buena mano del pintor, probablemente conocedor de las corrientes artísticas vigentes en su época.
La circuncisión, la tradición religiosa hace de la circuncisión un pacto entre la divinidad y Abraham. La circuncisión en sí es la firma del contrato de exclusividad con: El Eterno. Este contrato en pocas palabras, significa el arrendamiento a perpetuidad de Palestina a todo circuncidado, por esta razón los seguidores de Alá y los cristianos circuncisos tienen por derecho un lugar en la Tierra Prometida. Este ritual hace una división entre circuncisos e incircunciso, donde el incircunciso tiene las de perder, pues tan sólo en el pueblo hebreo la negativa de cumplir con el ritual de alianza con el Señor se castiga con la muerte civil.
Este rito llamado mulah, se practica al 8º. día de nacido el varón.
Es muy posible, que antes de que se conocieran las virtudes médicas de esta operación, la misma se efectuara como vínculo entre la divinidad y el varón. Era un acto de sumisión, un acto de ofrendar o sacrificar a los Dioses o al Dios una parte de lo más sagrado del cuerpo: el prepucio del pene, esa capa protectora, esa funda natural que protege al arma, al dador de vida, en una palabra: la virilidad.
En el Nuevo Testamento, sólo uno de los cuatro evangelistas nombra de forma clara la circuncisión de Cristo. Se trata de Lucas (2,21).
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Lienzo de Santa Rita de Casia.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVII.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 121 x 94 cm.
- Sin marco: 105 x 78 cm.
LOCALIZACIÓN: Capilla de la Divina Pastora. Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón. Zaragoza
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C..
BREVE DESCRIPIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Este lienzo, de principios del siglo XVII, representa la imagen de Santa Rita de Casia en actitud extática, contemplando fijamente el crucifijo del que brotará la espina que se clavó en su frente, según la leyenda. Viste el hábito de los agustinos, orden en la que ingresó tras padecer la violencia de su esposo, con el que había sido obligada a casarse a los doce años.
La santa aparece coronada de espinas, símbolo de la pasión de Cristo como antes hemos visto, y regueros de sangre. El libro, significa conocimiento, un libro abierto en las manos de alguien simboliza su regla, y con las letras de alfa y omega son atributos de cristo. Vemos también una calavera que se usa como símbolo de la naturaleza transitoria de la vida en la tierra, sugiere lo inútil que es la vanidad de las cosas terrestres. Aquí al situarse debajo de la cruz que forman las flores, también podría significar la calavera de Adán. Por otra parte, las flores sustituyen la cruz, que según San Juan de la Cruz veía en ellas las virtudes del alma y en el ramillete que las une la perfección espiritual. Esta cruenta representación contrasta profundamente con el rostro dulce y sereno de la santa, que habría interrumpido su lectura y meditación para concentrarse en el dolor de la Pasión de Cristo.
Esta pintura es de buena calidad y su autor anónimo trató con extraordinaria delicadeza el rostro y las manos de la santa, recreando una escena de gran intensidad emocional.
OBRA: Lienzos de la Virgen del Rosario:
- Lienzo de la entrega del Rosario.
- Lienzo de la Batalle de Lepanto.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: s. XVII.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 275 x 415 cm.
- Sin marco: 240 x 380 cm.
LOCALIZACIÓN: Capilla de la Virgen del Rosario, Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón. Zaragoza
PROPIEDAD: Eclesiástica, Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho SC.
• Imágenes generales del lienzo de la virgen del rosario.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Esta pareja de lienzos del siglo XVIII representan el episodio de la Batalla de Lepanto, y de cómo intercedió la Virgen del Rosario a favor de los ejércitos cristianos para vencer a los turcos.
En el primer lienzo se representa a la Virgen con el Niño haciendo entrega del Santo Rosario a Santo Domingo de Guzmán, fundador de la orden de Dominicos, en compañía de San José y San Francisco de Asís, además de un personaje seglar en actitud orante.
En el fondo del cuadro se ve la flota preparada para partir. La razón principal del análisis de esta capilla es por la existencia de frases en el marco, la inscripción traducida:
“DE UN MILAGRO DE NO COGERLO LOS MOROS EN SU PROPIO DÍA EN 3 DE OCTUBRE DEL AÑOS DE MIL 729”
A la izquierda de la imagen aparece un Obispo, que representa la iglesia y justo encima de éste una ángel, que ya lo hemos visto. Arriba a la derecha podemos ver también la imagen de la Nuestra Señora la Virgen María.
En el segundo lienzo se representa propiamente la batalla de Lepanto, acontecida en 1571, como una escaramuza entre cristianos y turcos, de la que salieron victoriosos los primeros, gracias a las oraciones que la cristiandad entera elevó a la Virgen del Rosario por indicación del Papa Pío V, capitaneado por D. Juan de Austria. En el marco puede leerse:
“ESTOS CUADROS LOS HA COSTEADO Y PAGADO MANUEL GALAN Y VICENTE EL AÑO DE 1751 EN PECO...”
Aparecen varios ángeles en la imagen rodeando la figura de la Virgen María que mantiene en su brazos al Niño Jesús, podemos saber que son ellos gracias a atributos como la corona, la luminosidad, los ángeles de al rededor,
Son dos lienzos de buena calidad, aunque desiguales, pues el tratamiento de las embarcaciones y de algunos personajes es muy convencional, frente a otros, los más relevantes en el episodio, tratados con mayor cuidado y acierto.
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Lienzo de la Circuncisión.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVI.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 210 x 164 cm.
- Sin marco: 190’5 x 145 cm.
LOCALIZACIÓN:Capilla de la Virgen del Carmen. Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón. Zaragoza
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C..
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Este lienzo provisto de un sencillo marco representa la escena de la circuncisión de Jesús y puede datarse, por su estilo, en el siglo XVI.
La populosa escena se desarrolla, según los Evangelios, en el interior del templo, donde, según prescribe la ley Judía, debían ser llevados los niños en su octavo día de nacimiento para circuncidarlos. Jesucristo, como varón judío fue sometido a esta práctica, por el mohel, que en la escena sostiene el cuchillo en compañía de varios ayudantes, uno de los cuales efectúa la lectura ritual. Por eso lo he considerado importante.
En primer término aparecen María y Joaquín, además de una serie de testigos anónimos.
Por su elegancia destacan el personaje femenino que sostiene una marmita, y el personaje que, de espaldas, se gira hacia el espectador en un gesto de complicidad y que, probablemente, se trate de un retrato.
Los coloridos vivaces, el grado de individualización de los personajes, las cuidadas vestiduras manifiestan la buena mano del pintor, probablemente conocedor de las corrientes artísticas vigentes en su época.
La circuncisión, la tradición religiosa hace de la circuncisión un pacto entre la divinidad y Abraham. La circuncisión en sí es la firma del contrato de exclusividad con: El Eterno. Este contrato en pocas palabras, significa el arrendamiento a perpetuidad de Palestina a todo circuncidado, por esta razón los seguidores de Alá y los cristianos circuncisos tienen por derecho un lugar en la Tierra Prometida. Este ritual hace una división entre circuncisos e incircunciso, donde el incircunciso tiene las de perder, pues tan sólo en el pueblo hebreo la negativa de cumplir con el ritual de alianza con el Señor se castiga con la muerte civil.
Este rito llamado mulah, se practica al 8º. día de nacido el varón.
Es muy posible, que antes de que se conocieran las virtudes médicas de esta operación, la misma se efectuara como vínculo entre la divinidad y el varón. Era un acto de sumisión, un acto de ofrendar o sacrificar a los Dioses o al Dios una parte de lo más sagrado del cuerpo: el prepucio del pene, esa capa protectora, esa funda natural que protege al arma, al dador de vida, en una palabra: la virilidad.
En el Nuevo Testamento, sólo uno de los cuatro evangelistas nombra de forma clara la circuncisión de Cristo. Se trata de Lucas (2,21).
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Lienzo de Santa Rita de Casia.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVII.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 121 x 94 cm.
- Sin marco: 105 x 78 cm.
LOCALIZACIÓN: Capilla de la Divina Pastora. Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón. Zaragoza
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C..
BREVE DESCRIPIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Este lienzo, de principios del siglo XVII, representa la imagen de Santa Rita de Casia en actitud extática, contemplando fijamente el crucifijo del que brotará la espina que se clavó en su frente, según la leyenda. Viste el hábito de los agustinos, orden en la que ingresó tras padecer la violencia de su esposo, con el que había sido obligada a casarse a los doce años.
La santa aparece coronada de espinas, símbolo de la pasión de Cristo como antes hemos visto, y regueros de sangre. El libro, significa conocimiento, un libro abierto en las manos de alguien simboliza su regla, y con las letras de alfa y omega son atributos de cristo. Vemos también una calavera que se usa como símbolo de la naturaleza transitoria de la vida en la tierra, sugiere lo inútil que es la vanidad de las cosas terrestres. Aquí al situarse debajo de la cruz que forman las flores, también podría significar la calavera de Adán. Por otra parte, las flores sustituyen la cruz, que según San Juan de la Cruz veía en ellas las virtudes del alma y en el ramillete que las une la perfección espiritual. Esta cruenta representación contrasta profundamente con el rostro dulce y sereno de la santa, que habría interrumpido su lectura y meditación para concentrarse en el dolor de la Pasión de Cristo.
Esta pintura es de buena calidad y su autor anónimo trató con extraordinaria delicadeza el rostro y las manos de la santa, recreando una escena de gran intensidad emocional.
TALLA DE SANTA ANA, MARÍA Y JESÚS (ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA).
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Talla de Santa Ana, la María y Jesús.
AUTOR: Anónimo
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVI. (gótico tardío).
TIPO DE OBRA: Escultórica, policromada.
SOPORTE: Lígneo.
TÉCNICA: Dorado al agua y temples, en policromías originales.
Pintura industrial en los repintes.
DIMENSIONES: 95 x 70 x 50 cm.
LOCALIZACIÓN: Capilla del Santo Cristo, Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón(Zaragoza).
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Se trata de una imagen de medio cuerpo que representa a Santa Ana, la Virgen María y el Niño. Bajo el grosero repinte se advierten los rasgos artísticos de una talla del siglo XVI, fecha a partir de la cual se generaliza esta iconografía, multiplicándose los grupos escultóricos como éste.
La desproporción entre las tres imágenes responde a una intención simbólica por parte del artista, que convierte esta representación en una alegoría de las tres edades: madurez, pubertad y niñez.
Lectura religiosa:
Santa Ana, la figura más grande, lleva una toca o velo para cubrir su cabello, así como un manto sobre la túnica. Sostiene en su brazo a su hija, María, con el cabello suelto como caracteriza a sus representaciones y la habitual túnica blanca bajo manto azul, colores que simbolizan la pureza de su concepción. Ésta sostiene a su hijo, Jesús, con una sencilla túnica roja, que sugiere vida, vitalidad y belleza, y el brazo izquierdo en actitud de sostener algún elemento simbólico hoy desaparecido, probablemente una bola o fruto.
Las tres figuras mantienen una actitud distante, reforzada por el hieratismo de los rostros. A la talla original se han añadido coronas de plata en épocas posteriores.
Creía que la serena expresión de Santa Ana, que contrasta con la ansiedad de María hacia el Niño, «quizá representa a la Iglesia, que no desea evitar la Pasión de Cristo».
En algunas imágenes, similares a ésta, aparece Santa Ana sentada como una auténtica abuela. Tiene en sus rodillas a María, quien con una apariencia muy maternal, tiene en las suyas al niño Jesús. Tres generaciones, sentada cada una en las rodillas de la otra, lo que permite ver la verdadera dimensión humana de la fe católica. Hay que esforzarse para vivir como María, niña, adolescente, novia limpia, madre cariñosa y solícita, trabajadora, paciente en la pobreza, en las persecuciones y humillaciones, en las adversidades,tanto hombres como mujeres, para crear en nuestros hijos una descendencia semejante. Educadora con la palabra y la vida de su hijo, de sus hijos, que somos todos. Así seremos motivo de consuelo y de gozo para “quien nos predestinó, nos llamó, nos predestinó, justificó, glorificó” Romanos 8,24
Cuando Jesús pronuncia el sermón de las Bienaventuranzas, está pintando a su Madre: Pobres de espíritu, Mansos, Pacientes, Humildes, Misericordiosos, Trabajadores de la Paz. Nos ha dado su Retrato. Sus actitudes vitales son idénticas las de la Madre y el Hijo: en el momento decisivo de su vida María le dice al Ángel: "Hágase en mi"... En el momento de comenzar su Hora, Jesús dice lo mismo "Hágase". Cuando nos enseña su carné de identidad, María nos dice que es "la esclava del Señor" Cuando Jesús nos presenta el suyo, nos dice que es "manso y humilde de corazón". Jesús predicó las bienaventuranzas porque las había vivido. Y las vivió porque las había visto vivir a su Madre. Por eso la quiso y la hizo Inmaculada, porque tenía que ser su madre y su educadora en la fe.
OBRA: Talla de Santa Ana, la María y Jesús.
AUTOR: Anónimo
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVI. (gótico tardío).
TIPO DE OBRA: Escultórica, policromada.
SOPORTE: Lígneo.
TÉCNICA: Dorado al agua y temples, en policromías originales.
Pintura industrial en los repintes.
DIMENSIONES: 95 x 70 x 50 cm.
LOCALIZACIÓN: Capilla del Santo Cristo, Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón(Zaragoza).
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Se trata de una imagen de medio cuerpo que representa a Santa Ana, la Virgen María y el Niño. Bajo el grosero repinte se advierten los rasgos artísticos de una talla del siglo XVI, fecha a partir de la cual se generaliza esta iconografía, multiplicándose los grupos escultóricos como éste.
La desproporción entre las tres imágenes responde a una intención simbólica por parte del artista, que convierte esta representación en una alegoría de las tres edades: madurez, pubertad y niñez.
Lectura religiosa:
Santa Ana, la figura más grande, lleva una toca o velo para cubrir su cabello, así como un manto sobre la túnica. Sostiene en su brazo a su hija, María, con el cabello suelto como caracteriza a sus representaciones y la habitual túnica blanca bajo manto azul, colores que simbolizan la pureza de su concepción. Ésta sostiene a su hijo, Jesús, con una sencilla túnica roja, que sugiere vida, vitalidad y belleza, y el brazo izquierdo en actitud de sostener algún elemento simbólico hoy desaparecido, probablemente una bola o fruto.
Las tres figuras mantienen una actitud distante, reforzada por el hieratismo de los rostros. A la talla original se han añadido coronas de plata en épocas posteriores.
Creía que la serena expresión de Santa Ana, que contrasta con la ansiedad de María hacia el Niño, «quizá representa a la Iglesia, que no desea evitar la Pasión de Cristo».
En algunas imágenes, similares a ésta, aparece Santa Ana sentada como una auténtica abuela. Tiene en sus rodillas a María, quien con una apariencia muy maternal, tiene en las suyas al niño Jesús. Tres generaciones, sentada cada una en las rodillas de la otra, lo que permite ver la verdadera dimensión humana de la fe católica. Hay que esforzarse para vivir como María, niña, adolescente, novia limpia, madre cariñosa y solícita, trabajadora, paciente en la pobreza, en las persecuciones y humillaciones, en las adversidades,tanto hombres como mujeres, para crear en nuestros hijos una descendencia semejante. Educadora con la palabra y la vida de su hijo, de sus hijos, que somos todos. Así seremos motivo de consuelo y de gozo para “quien nos predestinó, nos llamó, nos predestinó, justificó, glorificó” Romanos 8,24
Cuando Jesús pronuncia el sermón de las Bienaventuranzas, está pintando a su Madre: Pobres de espíritu, Mansos, Pacientes, Humildes, Misericordiosos, Trabajadores de la Paz. Nos ha dado su Retrato. Sus actitudes vitales son idénticas las de la Madre y el Hijo: en el momento decisivo de su vida María le dice al Ángel: "Hágase en mi"... En el momento de comenzar su Hora, Jesús dice lo mismo "Hágase". Cuando nos enseña su carné de identidad, María nos dice que es "la esclava del Señor" Cuando Jesús nos presenta el suyo, nos dice que es "manso y humilde de corazón". Jesús predicó las bienaventuranzas porque las había vivido. Y las vivió porque las había visto vivir a su Madre. Por eso la quiso y la hizo Inmaculada, porque tenía que ser su madre y su educadora en la fe.
RETABLO DEL SANTO CRISTO (ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA).
FICHA TÉCNICA.
OBRA: Retablo del Santo Cristo.
AUTOR: Anónimo
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVIII.
TIPO DE OBRA: Escultórica.
SOPORTE: Lígneo y escayola.
TÉCNICA: Dorado al agua y temples, en policromías originales.
Pintura industrial en los repintes.
DIMENSIONES: 470 x 312 cm.
LOCALIZACIÓN:Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón (Zaragoza).
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Retablo clasicista, del siglo XVIII, con imágenes de bulto redondo de cronología imprecisa (XVIII-XIX).
Este retablo-escenario presenta una sencilla mazonería que sirve como marco arquitectónico para la disposición del conjunto escultórico formado por el Crucificado, la Dolorosa, dos ángeles y el Cristo yacente, que ocupa la urna del banco. No parece que exista una relación formal entre estas esculturas, sino que obedecen a la mano de distintos artistas en diferentes épocas.
La mazonería se decora con un austero marmoleado oscuro, característico en este tipo de retablos de la Pasión de Cristo.
En el banco, entre dos potentes plintos, se dispone la urna acristalada que cobija la imagen del Cristo yacente, cubierto con un sudario.
El cuerpo del retablo está constituido por dos columnas de fuste entorchado y capitel corintio, a cuyos pies se sitúan los ángeles portando cirios. En el centro, la imagen de Cristo crucificado, a cuyos pies está la imagen de la Dolorosa.
El remate, sobre un sencillo entablamento, lleva dos volutas y un pináculo central.
Arriba a parece Jesús crucificado, sobre la cabeza está escrito INRI, (Juan 19:19-20) cuenta que Pilatos mandó poner un letrero con las iniciales de “Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos”.
Abajo aparece el santo Sepulcro, Jesús tumbado sin vida, emblema de la Pasión. La escultura del Cristo yaciente, está desnuda, vestida con una túnica que simboliza la pasión, y evoca la idea de espiritualidad y pureza. En a cabeza lleva una corona de espinas que es símbolo de martirio o renuncia a los placeres de este mundo por amor a Dios.
Está custodiado por dos ángeles que según tengo entendido simbolizan “la guarda de los niños” y anunciadores de la noticia, en este caso sería la custodia del sepulcro.
(ver crucifixión del retablo Mayor).
En cuanto a la sepultura de Jesús, podemos encontrarla en el evangelio:
Mc. 15. 42-47; Lc. 23. 50-55 y Jn. 19. 38-42.
OBRA: Retablo del Santo Cristo.
AUTOR: Anónimo
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVIII.
TIPO DE OBRA: Escultórica.
SOPORTE: Lígneo y escayola.
TÉCNICA: Dorado al agua y temples, en policromías originales.
Pintura industrial en los repintes.
DIMENSIONES: 470 x 312 cm.
LOCALIZACIÓN:Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón (Zaragoza).
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Retablo clasicista, del siglo XVIII, con imágenes de bulto redondo de cronología imprecisa (XVIII-XIX).
Este retablo-escenario presenta una sencilla mazonería que sirve como marco arquitectónico para la disposición del conjunto escultórico formado por el Crucificado, la Dolorosa, dos ángeles y el Cristo yacente, que ocupa la urna del banco. No parece que exista una relación formal entre estas esculturas, sino que obedecen a la mano de distintos artistas en diferentes épocas.
La mazonería se decora con un austero marmoleado oscuro, característico en este tipo de retablos de la Pasión de Cristo.
En el banco, entre dos potentes plintos, se dispone la urna acristalada que cobija la imagen del Cristo yacente, cubierto con un sudario.
El cuerpo del retablo está constituido por dos columnas de fuste entorchado y capitel corintio, a cuyos pies se sitúan los ángeles portando cirios. En el centro, la imagen de Cristo crucificado, a cuyos pies está la imagen de la Dolorosa.
El remate, sobre un sencillo entablamento, lleva dos volutas y un pináculo central.
Arriba a parece Jesús crucificado, sobre la cabeza está escrito INRI, (Juan 19:19-20) cuenta que Pilatos mandó poner un letrero con las iniciales de “Jesús de Nazaret, Rey de los Judíos”.
Abajo aparece el santo Sepulcro, Jesús tumbado sin vida, emblema de la Pasión. La escultura del Cristo yaciente, está desnuda, vestida con una túnica que simboliza la pasión, y evoca la idea de espiritualidad y pureza. En a cabeza lleva una corona de espinas que es símbolo de martirio o renuncia a los placeres de este mundo por amor a Dios.
Está custodiado por dos ángeles que según tengo entendido simbolizan “la guarda de los niños” y anunciadores de la noticia, en este caso sería la custodia del sepulcro.
(ver crucifixión del retablo Mayor).
En cuanto a la sepultura de Jesús, podemos encontrarla en el evangelio:
Mc. 15. 42-47; Lc. 23. 50-55 y Jn. 19. 38-42.
RETABLO DE LA VIRGEN DEL CARMEN (ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA).

FICHA TÉCNICA.
OBRA: Retablo de la Virgen del Carmen.
AUTOR: Anónimo
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVII.
TIPO DE OBRA: Escultórica.
SOPORTE: Lígneo (de madera).
TÉCNICA: Dorado al agua y temples, en mazonería.
Óleo, en policromía de los lienzos.
DIMENSIONES: 625 x 375 cm.
LOCALIZACIÓN:
PROPIEDAD: Capilla de la Virgen del Carmen, Iglesia de Santa Ana. Brea de Aragón (Zaragoza).
Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO
RESPONSABLE:
Jaime y Cacho S.C.
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN
HISTÓRICO-ARTÍSTICA.
Este retablo data de la primera mitad del siglo XVII. La mazonería es dorada y policromada, con labores de estofado y temple.
El retablo consta de: predela, cuerpo y ático.
La predela se articula mediante pilastras, que dejan entre sí el espacio reservado a las pinturas sobre lienzo adherido a tabla de tema hagiográfico y a una pequeña hornacina central que cobija la imagen de bulto redondo de Jesús con la bola dorada en su
mano izquierda. Las escenas, de izquierda a derecha desde el punto de vista del espectador, presentan las siguientes imágenes: San Pablo, los padres de la Iglesia emparejados y San Pedro.
El cuerpo, entre polseras decoradas con la técnica del estofado, reserva el gran espacio central sin decoración para la imagen de bulto redondo de Nuestra Señora la Virgen del Carmen con el Niño, sobre una peana que imita en su base nubes algodonosas. Las columnas que flanquean el retablo son triples, formadas por el adosamiento de tres soportes columnarios. Llevan el tercio inferior retallado con motivos vegetales y los dos tercios restantes alternando el entorchado y las escamas. El capitel es de orden corintio y asimismo triple.
El entablamento, con friso decorado mediante motivos vegetales y caritas de ángeles, sostiene el ático, de una única escena. La pintura representa, posiblemente, el Sagrado Corazón y queda encajada en una mazonería muy clasicista, entre columnillas entorchadas, grandes volutas arrolladas y, como cierre, un frontón curvo partido con pináculos.
LECTURA RELIGIOSA.
He decido incluir este retablo en el análisis porque considero importante la imagen central de bulto redondo. Ambas figuras están sobre una nube algodonosa que quizás simbolice la divinidad de los cielos. La virgen que aparece lleva una corona que simboliza su coronación y bienvenida que Jesús le dio al reino de los cielos. Aparece el niño Jesús, que representa a Jesús niño, como hemos visto en clase. Justo debajo aparece otra imagen del niño Jesús en actitud de bendecir con una mano, también se explicó en clase el motivo de la mano en el Pantocrator. Significa que apunta al cielo, como mediación entre el mundo terrenal y lo divino. La imagen lleva en su mano izquierda una bola de color oro que podría significar el tesoro de la naturaleza, de la humanidad, es decir, es un atributo de la creación del mundo. En las manos de cristo es emblema de su soberanía. EL fondo de la imagen está pintado con estrellas, que recuerdan a la virgen como estrella de la mañana. O Jesucristo mismo. Si hubiera 12, podrían recordar las doce tribus de Israel, o los doce apóstoles. Donde se encuentra una estrella se encuentra a Cristo.
Los "Padres de la Iglesia" son los mas insignes pastores, generalmente obispos (no siempre), de la Iglesia de los primeros siglos. Sus enseñanzas, en sentido colectivo, son consideradas por la Iglesia como fundamento indispensable de la doctrina ortodoxa cristiana. Por su cercanía a los Apóstoles nos presentan la correcta interpretación de las Sagradas Escrituras.
Los cuatro principales criterios para ser reconocido como "Padre de la Iglesia": antigüedad, ortodoxia, santidad, aprobación de la Iglesia.
LIENZO DE LA VIRGEN CON EL NIÑO (ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA).

FICHA TÉCNICA.
OBRA: Lienzo de la Virgen con el Niño.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Dudosa.
TIPO DE OBRA: Pintura de caballete.
SOPORTE: Textil.
TÉCNICA: Óleo.
DIMENSIONES: - Con marco: 106 x 83 cm.
- Sin marco: 97 x 74 cm.
LOCALIZACIÓN:Capilla del Bautismo. Iglesia de Santa Ana.
PROPIEDAD: Brea de Aragón. Zaragoza
Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
EQUIPO RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C..
BREVE DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN
HISTÓRICO-ARTÍSTICA
Este lienzo, que representa una tierna escena de María con Jesús entre sus brazos, puede datarse en el siglo XVI.
Se trata de una escena familiar, en la que la madre amamanta a su hijo, mientras San José dormita en el segundo plano del cuadro. A juzgar por los atributos que lleva la figura femenina como….
Esta escena, aunque descontextualizada, podría formar parte del descanso en la Huida a Egipto, durante el cual la Sagrada Familia se habría detenido para reposar bajo una palmera.
En este lienzo, los personajes están tratados con extraordinaria delicadeza y dulzura. Se establece un diálogo maternal entre María y el Niño. Además, la inclusión de José dormitando convierte la escena en una auténtica representación del género, que declina las prescripciones de decoro, que caracterizan a este tipo de iconografías a partir del Concilio de Trento.
No se descarta la proximidad de esta pintura a modelos italianos, lo que se advierte especialmente en el tratamiento de la Virgen, con evidentes ecos de las “Madonnas” italianas del Renacimiento.
LECTURA RELIGIOSA.
La imagen presenta a María, la virgen de la leche, amamantando a Jesús. Invitando a los fieles a meditar sobre su salvación. Vestida de rojo, color del amor y del sufrimiento. María está sentada en un exterior, en la grama, en una postura de humildad. Tiene sobre sus piernas a Jesús a quien le enseña su seno. Su cabeza se inclina tiernamente hacia su hijo, y los dos personajes se sonríen mutuamente.
El significado simbólico sería doble: la Virgen alimentaría a Cristo como la Iglesia alimentaría a los cristianos; además al aceptar tanto la maternidad virginal como la alimentación del protagonista de la Redención, se convierte en corredentora.
Detrás de María y Jesús, que ocupan la mayor parte del espacio de la obra, se encuentra José, dormido, que completa el programa icónico, tienen un significado muy preciso y suscitan muchas preguntas. Es fácil reconocer a San José gracias a atributos como un bastón de peregrino que apenas se aprecia, sobre el que se apoya, pero a un San José como los artistas flamencos suelen representarlo durante la Huida a Egipto. Entonces, ¿cómo explicar la presencia del esposo de María con estos atributos en esta escena? Y ¿por qué esta incursión del episodio del viaje a Egipto en el tema de la Virgen de la leche?
Estudiando la pintura religiosa flamenca de principios de siglo XVI, observamos cómo, con mucha frecuencia, el tema tradicional de la Huida a Egipto está reemplazado por la representación de una estación, un descanso durante el viaje a Egipto. De esta forma, esta escena histórica se transforma en pintura de devoción.
RETABLO MAYOR (ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA).
RETABLO MAYOR

FICHA TÉCNICA.
OBRA: Retablo Mayor.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVII.
TIPO DE OBRA: Escultórica
SOPORTE: Lígneo.
TÉCNICA: Dorado al agua, policromado al temple.
DIMENSIONES: 9’80 x 6’60 m
LOCALIZACIÓN:Iglesia Parroquial de Santa Ana. Brea de Aragón (Zaragoza).
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C.
DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA.
Retablo escultórico de estilo barroco (en el sotabanco aparece esgrafiada la fecha 1692).
Se trata de un retablo de tipología tipo tríptico que consta de sotabanco, banco, cuerpo de dos pisos y tres calles y ático.
El sotabanco tiene tres casas, las laterales decoradas con motivos heráldicos.
El banco está articulado por cuatro plintos, decorados en los frentes con relieves que presentan las figuras de San Pablo, San Juan Bautista, San Juan Evangelista y San Pedro. Entre los plintos hay relieves con las escenas de la Anunciación y de la Epifanía. La escena central está oculta por la presencia de un sagrario que parece un añadido posterior.
El cuerpo está dividido en dos pisos de la misma altura y tres calles. El soporte utilizado es la columna de fuste acanalado, que presenta capitel dórico en el primer piso y jónico en el segundo piso. Las casas de las calles laterales tienen hornacinas rematadas por frontones que cobijan esculturas de bulto redondo. En el primer piso, de izquierda a derecha desde el punto de vista del espectador aparecen San Lorenzo y San Vicente. En el segundo piso, aparecen de izquierda a derecha San Agustín y San Gregorio Magno. La calle central presenta dos escenas, la del piso inferior con Santa Ana y la Virgen, y la del piso superior con la aparición de Nuestra Señora la Virgen del Pilar a Santiago apóstol y los primeros convertidos.
El ático presenta el Calvario, con la imagen del Crucificado con San Juan Evangelista y Nuestra Señora la Virgen María. Está flanqueado por pilastras y rematado con un frontón triangular que cobija una representación del Padre Eterno.
IMÁGENES QUE COMPONEN EL RETABLO MAYOR. Lectura religiosa.
IMAGEN 1. ESCENA DE LA CRUCIFIXIÓN.
Al analizar el retablo, lo más significativo que he podido encontrar, o lo que más me ha llamado la atención desde el punto de vista religioso es la escena de arriba del todo, la imagen del ático que presenta a Jesús crucificado en el Calvario. En cuanto a la simbología religiosa representa el sacrificio y sufrimiento de Jesús, en un monte que podría significar también la salvación, como forma de llegar a la divinidad al estar además en una cruz latina. La cruz latina es el símbolo religioso más popular en la cristiandad. Su forma es una línea vertical atravesada en su parte superior por una línea horizontal. ( ). Su origen se refiere al método de ejecución de Jesús, el que para los cristianos es un "árbol de salvación". Algunas interpretaciones místicas interpretan que la porción vertical representa la divinidad de Jesús y la horizontal su humanidad.
El calvario, significa calavera, es el nombre dado al monte en las afueras de Jerusalén donde se cree que Jesús fue crucificado. Su nombre proviene de rocas en forma de calaveras en uno de los lados de la colina.
El calvario es mencionado en todos los evangelios del Nuevo Testamento: Mateo 27, 33 (Al llegar al lugar llamado Gólgota, es decir, lugar de la Calavera), Marcos 15, 21-32 (Condujeron a Jesús hasta el Gólgota, que quiere decir lugar de la Calavera), Lucas 23, 26-43 (Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, crucificaron allí a Jesús), Juan 19, 17-27 (quien, llevando a hombros su propia cruz, salió de la ciudad hacia un lugar llamado "La Calavera"). El nuevo testamento describe el calvario como un lugar cercano a Jerusalén (Juan 19, 20), y fuera de los muros (Hebreos 13, 12). Esto es consistente con la tradición judía, también el hecho de que Jesús fue enterrado cerca del lugar de su ejecución.
Jesús ya decía: “Soy hijo de Dios”(Mt 27, 39-43), en la cruz quedó como un embustero, porque Dios no recogió el guante que se le lanzó y dejó morir a su hijo entre los sarcasmos. Esta imagen, representa pues, la “crónica de una muerte anunciada”.
En la imagen aparecen otros personajes bíblicos como María Magdalena o San Juan, esta vez, no aparecen acompañados de otros personajes secundarios, a los pies de la cruz, sino que vemos el pueblo de fondo.
Según nos explica el evangelio, María Magdalena, según, Marcos (Mc 15:45-47), Mateo (Mt 27:55-56) y Juan (Jn 19:25), estuvo presente durante la crucifixión de Jesús. Según el evangelio de Lucas (Lc 8:2), María Magdalena alojó y proveyó materialmente a Jesús y sus discípulos durante su predicación en Galilea.
Por otra parte, la figura de Juan San Juan Evangelista, el patrón de los teólogos, y en general, de los escritores, aparece a la derecha. Podemos apreciar que está representado como un joven imberbe, en cuya mano izquierda sostiene un libro, que aunque no se aprecia, según el párroco del tempo lleva la insignia de un águila, la que se atribuye a Juan como escritor del evangelio.
IMAGEN 2. DE SAN AGUSTIN.
Africano, nacido concretamente en Tagaste en el año 354. Hijo de Santa Mónica. Después de una juventud desviada doctrinal y moralmente, se convirtió, estando en Milán y el año 387 fue bautizado por el obispo San Ambrosio.
Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo, y fue elegido obispo de Hipona. Durante treinta y cuatro años, en que ejerció este ministerio, fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de sus numerosos escritos, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo. Está entre los Padres mas influyentes del Occidente y sus escritos son de gran actualidad. Murió el año 430. Sus restos mortales se veneran en la Basílica de San Pedro (Pavia, Italia).
El santo ha sido representado en sus funciones de obispo, con mitra (en la cabeza), y portando un báculo en la mano derecha, a la vez que sostiene en la izquierda una de sus obras, "Confesiones". Sobre la superficie de este libro se destaca uno de los atributos habituales de San Agustín, un corazón en llamas atravesado por una o tres flechas, símbolo del amor y la ciencia.
Obispo de Hipona y doctor de la iglesia (354-430)
Uno de los cuatro doctores mas reconocidos de la Iglesia Latina.
Llamado "Doctor de la Gracia".
Fiesta: 28 de agosto; memoria.
Patrón de los que buscan a Dios, teólogos, imprenta.
Aparece frecuentemente en la iconografía con el corazón ardiendo de amor por Dios.
IMAGEN 3. ESCENA DE LA APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DEL PILAR.
La imagen nos presenta un episodio de la iconografía mariana, la escena de la aparición de Nuestra Señora la Virgen del Pilar al evangelizador de nuestra patria, Santiago apóstol.
Cruzando la imagen verticalmente aparece la imagen mariana erguida y con el niño en sus brazos ocupando la parte superior y central de la escena, colocada sobre una elevada columna. Ambos con corona, rodeados por un halo de divinidad.
En la parte inferior vemos al apóstol Santiago y a los convertidos, cuyos gestos parecen expresar el asombro que sienten ante la súbita aparición.
El testimonio más antiguo conocido de la relación del milagro de la venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza se conserva escrito en latín al término de una copia de finales del siglo XIII o principios del XIV de los Moralia in Job de San Gregorio Magno, códice que se conserva en la biblioteca capitular de La Seo de Zaragoza. Esta narración es la principal y única fuente canónica para establecer la iconografía de esta particular advocación mariana. El relato establece que la Virgen María, portada por ángeles desde Jerusalén antes de su Asunción al cielo, se apareció a Santiago el Mayor y ocho de sus convertidos durante la estancia de éste en Zaragoza para propagar el Evangelio. La venida de la Virgen fue por la noche a las orillas del río Ebro y mientras oraban. Santiago y los convertidos oyeron las voces de dos coros de ángeles y en su centro contemplaron a la madre de Dios sobre un pilar marmóreo. María ordenó al apóstol que en aquel lugar edificase una iglesia y que junto al altar colocara la columna que tenía por asiento. Por ello, a la basílica que allí se levantó en su nombre se le dio la advocación de Santa María del Pilar. La Virgen concluye profetizando los milagros que obrará en aquel lugar y su permanencia y veneración hasta el fin del mundo. Terminada la aparición, Santiago y los convertidos comenzaron la obra de la capilla.
IMAGEN 4. DE SAN GREGORIO MAGNO.
San Gregorio Magno, papa y doctor de la iglesia, es otra de las esculturas que aparecen en el retablo mayor, aparece erguido, con una capa azul donde a penas se aprecia una cruz papal, porta una tiara en la cabeza. Gregorio significa "el Vigilante", en Griego.
Nació y murió en Roma en 540 y 604. Estudió Derecho y en 573 fue nombrado Prefecto. Como heredó la fortuna de su padre, construyó varios monasterios en Roma y se retiró al Monte Celio. Fue ordenado diácono y en 578 el Papa Benedicto I lo ordenó presbítero. Fungió como Nuncio en Constantinopla entre 579 y 586. Tres años después fue elegido Papa, misión en que se distinguió por su oratoria, política tolerante, administración atinada, interés misionero en Inglaterra y España y tacto en la reforma del clero y la liturgia. Su acción pastoral se refleja en varias de sus obras: Regla pastoral, Diálogos, Sacramentario y Antifonario.
Se distinguió, también, por su obra bíblica (varios comentarios), ascética (su Moralina) y epistolar (859 cartas). Apenas muerto, fue venerado como santo y la tradición lo asumió como Patrón de los liturgistas, sabios e investigadores, por su amplia erudición; de los músicos, chantres y cantores, por la escuela de canto que fundó (cantos gregorianos); Defensor contra la enfermedad de la gota y la peste; y Abogado de las almas del purgatorio por las "misas gregorianas" que hasta él se hicieron remontar.
En la iconografía aparece, como todos los papas, con la tiara y la cruz papal; en calidad de Padre de la Iglesia (uno de los cuatro grandes de Occidente) al que la tradición conoce como El Grande; y como monje. Una paloma, símbolo de inspiración, una cartela con notas musicales, los emblemas pontificios y el ánima sola o varias almas del purgatorio son sus atributos principales.
IMAGEN 5. DE SAN LORENZO.
En esta imagen vemos esculpido a San Lorenzo. Aparece erguido, sin nada en la cabeza. En la mano izquierda porta un evangelario, también lo reconocemos por sus elementos litúrgicos diaconales. En su mano derecha debería llevar una parrilla como símbolo de su martirio, que desgraciadamente no se encuentra.
Su nombre significa: "Coronado de laurel". Latín: Laurel, laureado. Fundó la orden de La Merced. Los datos acerca de este santo nos llegan de la mano de los padres de la Iglesia San Agustín y San Ambrosio:
Lorenzo era uno de los siete diáconos de Roma, uno de los siete hombres de confianza del Papa Sixto II, quien le nombró administrador de los bienes de la Iglesia y distribución de las ayudas a los pobres y necesitados.
Corría el año 258; el emperador romano Valeriano publicó un decreto en el cual ordenaba la persecución de los cristianos condenándolos a muerte. El seis de agosto el Papa Sixto II cuando celebraba misa en un cementerio de Roma fue asesinado junto a cuatro de sus diáconos por las huestes del emperador. Cuatro días después fue asesinado el diácono Lorenzo.
Fue brutalmente torturado y asado en una parrilla y según cuenta la tradición en medio del martirio dirigiéndose a sus verdugos les dijo: "Podéis darme la vuelta, que por este lado ya estoy asado."
Como mártir que fue, la iconografía representa su imagen con una palma en la mano y también aparece una parrilla, instrumento propio de su martirio, aunque no se vean en la imagen. Parece ser que nació en Huesca y que fueron sus padres Orencio y Prudencia. Por este motivo es también patrón de esta ciudad.
El Poeta Prudencio dice que el martirio de San Lorenzo sirvió de mucho para la conversión de Roma porque a la vista del valor y tenacidad de este gran hombre hizo que se convirtieran varios senadores y desde ese día la idolatría empezó a disminuir en la ciudad.
Afirma San Agustín que Dios obró muchos milagros en Roma en favor de los que se encomendaban a este santo. También dice que el gran deseo que tenía San Lorenzo de unirse a Cristo, le hizo olvidar las exigencias de la tortura. Este santo ha sido, desde el siglo IV, uno de los mártires más venerados y su nombre aparece en el canon de la misa. Fue sepultado en el cementerio de Ciriaca, en Agro Verano, sobre la Vía Tiburtina.
El Papa mandó construirle una gran basílica en la ciudad, siendo la Basílica de San Lorenzo la quinta en importancia en la Ciudad Eterna. Son muchas también los templos y catedrales en el mundo dedicadas a este santo; y muchos los pueblos y ciudades que lo tienen como patrono.
IMAGEN 6. ESCENA DE SANTA ANA Y NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA.
En la imagen aparecen Santa Ana y María, veámos pág 4 para descubrir la relación con Jesús.
Abajo del todo del retablo, en el centro, vemos también el sagrario, Caja, recinto y lugar en donde se conserva la eucaristía para la adoración de los fieles y para ser llevada a enfermos o para la comunión fuera de la misa. Ahí es donde se guardan los utensilios del culto litúrgico que están en contacto directo con la Eucaristía. En la imagen no aparecen estos utensilios, la patena y el cáliz, son los más importantes desde el comienzo mismo de la liturgia cristiana con Jesucristo. En ellos se contienen el pan y el vino que se consagran en el santo sacrificio de la Misa, que son el símbolo religioso del cuerpo y la sangre de Cristo. Su uso fue marcado por las palabras clave de Cristo en la última cena. (Mt 26, 26-29; Lc 22 14-20; Mc 14, 22-25). El cáliz es el atributo de la fe personificada y de varios santos cristianos. Junto con la ostia es el símbolo de la fe cristiana, de la redención.
IMAGEN 7. DE SAN VICENTE.
La palma, atributo común a todos los mártires, a todos aquellos que han muerto por defender su Fe, si nos fijamos en la mayoría de representaciones de mártires cristianos en su mano derecha, sostienen una palma, o una rama.
La rueda de molino, nuestro personaje se le conoce también como “Sant Vicent de la Roda”, en oposición a “Sant Vicent del Ditet” que fue San Vicente Ferrer. Pues bien, la razón es esa rueda de molino, que se la ataron al cuello, una vez muerto, y arrojaron su cadáver al mar.
El ecúleo o Cruz de San Andrés, se trata de una cruz en forma de aspa o de equis, fue empleada como potro de tortura.
La dalmática, es decir la vestidura propia del diácono, que era el cargo eclesiástico que poseía San Vicente. El libro, como símbolo de la Fe que nunca rechazó.
Estos son propiamente los atributos de nuestro personaje y a continuación citaré algunos de los lugares, o de los contextos en los que también se le suele representar.
Los cuervos del mudalar, que protegían su cadáver del ataque de posibles alimañas. La barca y el promontorio, relacionados con el momento de arrojar al mar su cadáver. La cama o el lecho de rosas, donde expiró. La parrilla, donde fue martirizado. El momento de la flagelación, atado a una columna.
IMAGEN 8. ESCUDO DE LA VILLA DE BREA
A ambos lados del retablo, en el sotabanco, encontramos motivos heráldicos. Se trata del escudo de la villa de Brea, que presume de las siguientes armas: un cuartel azur (azul), que lleva un pilar de plata blanco cargado con una cruz de gules (rojo), timbrado, a veces, con corona real. El collar de gules recuerda a la pertenencia de Brea al Cabildo de Santa María la Mayor (El Pilar) y el timbre con corona real, por haber sido anteriormente villa de realengo. Uno de los dos escudos que aparecen en el retablo lleva una fecha: Año 1652.
También podemos encontrar el escudo en las yeserías del techo del tempo, uno a los pies, encima del coro; y otro justo encima del altar. Ambos tienen los colores antes mencionados. A modo de curiosidad, diré que poder observar esto hoy, es algo verdaderamente curioso para la gente del pueblo, teniendo en cuenta que antes había otro escudo diferente. Estaba timbrado con yelmo frontal, aunque con los mismos colores hasta 1992, cuando fue recuperado el verdadero escudo por José María Ruíz Grima, entonces alcalde y maestro de la villa. Este escudo, según testimonio de personas mayores de la villa fue realizado sobre el año 1920, por los escolares de entonces, a petición del ayuntamiento, sin base histórica, sino más bien criterios simbólicos y distintivos. En cuanto a la simbología religiosa del verdadero escudo, parece ser que el pilar blanco, representa la aparición de la Nuestra Señora, La Virgen del Pilar, a orillas del río Ebro, y la cruz que simboliza a Jesús. (leer imagen 3, PG 12).
IMAGEN 9. ALTAR O MESA DE LA EUCARISTÍA.
En sentido profano, podemos observar que en la imagen aparece una mesa. Compartir la mesa es una de las realidades humanas más llenas de sentido. La mesa es el centro del hogar, es lugar de acogida, es espacio de diálogo y convivencia. Muchas relaciones de calidad se anudan en derredor de una mesa, donde recobramos fuerzas. En la mesa descansamos y gozamos de la compañía, celebramos los acontecimientos de nuestra vida, por eso es muy importante en la vida humana.
Si la elevamos a un sentido sagrado pasa a ser la mesa de la eucaristía. (Mt 26, 26-29; Lc 22 14-20; Mc 14, 22-25).
Jesús ha querido utilizar esta rica experiencia humana y hacer de ella el núcleo y el centro de su comunidad creyente, de donde brota la unidad, el amor mutuo, la opción servicial de los cristianos. En el atardecer del primer Jueves Santo de la historia, Jesús se sienta a la mesa con los suyos y les ofrece su Palabra y su Eucaristía. Desde entonces, la mesa eucarística se convierte en el eje de la vida de la comunidad creyente. La mesa eucarística es el lugar de una revelación: conocemos y amamos a Jesús al partir el Pan eucarístico. Es el lugar de la fiesta que, bajo la mirada del Padre y la presencia del Espíritu, congrega y aglutina a los hermanos dispersos y hace surgir en medio de ellos un surtidor de alegría que nos prepara para abordar la dureza de la vida ordinaria. De la mesa eucarística. Al tomar el Cuerpo de Cristo nos identificamos con su persona. Él habita en nosotros. Al beber del cáliz nos comunica su propia vida. Al decirnos: «Haced esto en memoria mía», no nos recomienda simplemente que repitamos en la historia su mismo gesto, sino que, al repetirlo, nos comunica su alma interior para que con el mismo espíritu podamos vivirlo con el que Él lo vivió. Él nos quiere decir: dejadme vivir en vosotros la experiencia que yo he vivido en el mundo. El Padre ha sido mi pasión única y definitiva. Séalo también para vosotros. He querido ser en toda mi existencia humana pan partido y vino ofrecido a todos; sed también vosotros pan y vino que se sirve en la mesa de los hermanos. Quereos, perdonaos, ayudaos como yo os he querido, perdonado, ayudado. Amad con humildad, como yo lo he hecho esta tarde, ceñido con la toalla del servicio, lavando los pies de los hermanos.
A la izquierda de la imagen, aunque no aparece, se situaría el ambón, justo al lado del altar. Ahí es donde se predica la palabra de Dios a los fieles.

FICHA TÉCNICA.
OBRA: Retablo Mayor.
AUTOR: Desconocido.
GÉNERO: Religioso.
ÉPOCA: Siglo XVII.
TIPO DE OBRA: Escultórica
SOPORTE: Lígneo.
TÉCNICA: Dorado al agua, policromado al temple.
DIMENSIONES: 9’80 x 6’60 m
LOCALIZACIÓN:Iglesia Parroquial de Santa Ana. Brea de Aragón (Zaragoza).
PROPIEDAD: Eclesiástica. Diócesis de Tarazona.
RESPONSABLE: Jaime y Cacho S.C.
DESCRIPCIÓN Y VALORACIÓN HISTÓRICO-ARTÍSTICA.
Retablo escultórico de estilo barroco (en el sotabanco aparece esgrafiada la fecha 1692).
Se trata de un retablo de tipología tipo tríptico que consta de sotabanco, banco, cuerpo de dos pisos y tres calles y ático.
El sotabanco tiene tres casas, las laterales decoradas con motivos heráldicos.
El banco está articulado por cuatro plintos, decorados en los frentes con relieves que presentan las figuras de San Pablo, San Juan Bautista, San Juan Evangelista y San Pedro. Entre los plintos hay relieves con las escenas de la Anunciación y de la Epifanía. La escena central está oculta por la presencia de un sagrario que parece un añadido posterior.
El cuerpo está dividido en dos pisos de la misma altura y tres calles. El soporte utilizado es la columna de fuste acanalado, que presenta capitel dórico en el primer piso y jónico en el segundo piso. Las casas de las calles laterales tienen hornacinas rematadas por frontones que cobijan esculturas de bulto redondo. En el primer piso, de izquierda a derecha desde el punto de vista del espectador aparecen San Lorenzo y San Vicente. En el segundo piso, aparecen de izquierda a derecha San Agustín y San Gregorio Magno. La calle central presenta dos escenas, la del piso inferior con Santa Ana y la Virgen, y la del piso superior con la aparición de Nuestra Señora la Virgen del Pilar a Santiago apóstol y los primeros convertidos.
El ático presenta el Calvario, con la imagen del Crucificado con San Juan Evangelista y Nuestra Señora la Virgen María. Está flanqueado por pilastras y rematado con un frontón triangular que cobija una representación del Padre Eterno.
IMÁGENES QUE COMPONEN EL RETABLO MAYOR. Lectura religiosa.
IMAGEN 1. ESCENA DE LA CRUCIFIXIÓN.
Al analizar el retablo, lo más significativo que he podido encontrar, o lo que más me ha llamado la atención desde el punto de vista religioso es la escena de arriba del todo, la imagen del ático que presenta a Jesús crucificado en el Calvario. En cuanto a la simbología religiosa representa el sacrificio y sufrimiento de Jesús, en un monte que podría significar también la salvación, como forma de llegar a la divinidad al estar además en una cruz latina. La cruz latina es el símbolo religioso más popular en la cristiandad. Su forma es una línea vertical atravesada en su parte superior por una línea horizontal. ( ). Su origen se refiere al método de ejecución de Jesús, el que para los cristianos es un "árbol de salvación". Algunas interpretaciones místicas interpretan que la porción vertical representa la divinidad de Jesús y la horizontal su humanidad.
El calvario, significa calavera, es el nombre dado al monte en las afueras de Jerusalén donde se cree que Jesús fue crucificado. Su nombre proviene de rocas en forma de calaveras en uno de los lados de la colina.
El calvario es mencionado en todos los evangelios del Nuevo Testamento: Mateo 27, 33 (Al llegar al lugar llamado Gólgota, es decir, lugar de la Calavera), Marcos 15, 21-32 (Condujeron a Jesús hasta el Gólgota, que quiere decir lugar de la Calavera), Lucas 23, 26-43 (Cuando llegaron al lugar llamado La Calavera, crucificaron allí a Jesús), Juan 19, 17-27 (quien, llevando a hombros su propia cruz, salió de la ciudad hacia un lugar llamado "La Calavera"). El nuevo testamento describe el calvario como un lugar cercano a Jerusalén (Juan 19, 20), y fuera de los muros (Hebreos 13, 12). Esto es consistente con la tradición judía, también el hecho de que Jesús fue enterrado cerca del lugar de su ejecución.
Jesús ya decía: “Soy hijo de Dios”(Mt 27, 39-43), en la cruz quedó como un embustero, porque Dios no recogió el guante que se le lanzó y dejó morir a su hijo entre los sarcasmos. Esta imagen, representa pues, la “crónica de una muerte anunciada”.
En la imagen aparecen otros personajes bíblicos como María Magdalena o San Juan, esta vez, no aparecen acompañados de otros personajes secundarios, a los pies de la cruz, sino que vemos el pueblo de fondo.
Según nos explica el evangelio, María Magdalena, según, Marcos (Mc 15:45-47), Mateo (Mt 27:55-56) y Juan (Jn 19:25), estuvo presente durante la crucifixión de Jesús. Según el evangelio de Lucas (Lc 8:2), María Magdalena alojó y proveyó materialmente a Jesús y sus discípulos durante su predicación en Galilea.
Por otra parte, la figura de Juan San Juan Evangelista, el patrón de los teólogos, y en general, de los escritores, aparece a la derecha. Podemos apreciar que está representado como un joven imberbe, en cuya mano izquierda sostiene un libro, que aunque no se aprecia, según el párroco del tempo lleva la insignia de un águila, la que se atribuye a Juan como escritor del evangelio.
IMAGEN 2. DE SAN AGUSTIN.
Africano, nacido concretamente en Tagaste en el año 354. Hijo de Santa Mónica. Después de una juventud desviada doctrinal y moralmente, se convirtió, estando en Milán y el año 387 fue bautizado por el obispo San Ambrosio.
Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo, y fue elegido obispo de Hipona. Durante treinta y cuatro años, en que ejerció este ministerio, fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de sus numerosos escritos, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo. Está entre los Padres mas influyentes del Occidente y sus escritos son de gran actualidad. Murió el año 430. Sus restos mortales se veneran en la Basílica de San Pedro (Pavia, Italia).
El santo ha sido representado en sus funciones de obispo, con mitra (en la cabeza), y portando un báculo en la mano derecha, a la vez que sostiene en la izquierda una de sus obras, "Confesiones". Sobre la superficie de este libro se destaca uno de los atributos habituales de San Agustín, un corazón en llamas atravesado por una o tres flechas, símbolo del amor y la ciencia.
Obispo de Hipona y doctor de la iglesia (354-430)
Uno de los cuatro doctores mas reconocidos de la Iglesia Latina.
Llamado "Doctor de la Gracia".
Fiesta: 28 de agosto; memoria.
Patrón de los que buscan a Dios, teólogos, imprenta.
Aparece frecuentemente en la iconografía con el corazón ardiendo de amor por Dios.
IMAGEN 3. ESCENA DE LA APARICIÓN DE NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN DEL PILAR.
La imagen nos presenta un episodio de la iconografía mariana, la escena de la aparición de Nuestra Señora la Virgen del Pilar al evangelizador de nuestra patria, Santiago apóstol.
Cruzando la imagen verticalmente aparece la imagen mariana erguida y con el niño en sus brazos ocupando la parte superior y central de la escena, colocada sobre una elevada columna. Ambos con corona, rodeados por un halo de divinidad.
En la parte inferior vemos al apóstol Santiago y a los convertidos, cuyos gestos parecen expresar el asombro que sienten ante la súbita aparición.
El testimonio más antiguo conocido de la relación del milagro de la venida de la Virgen del Pilar a Zaragoza se conserva escrito en latín al término de una copia de finales del siglo XIII o principios del XIV de los Moralia in Job de San Gregorio Magno, códice que se conserva en la biblioteca capitular de La Seo de Zaragoza. Esta narración es la principal y única fuente canónica para establecer la iconografía de esta particular advocación mariana. El relato establece que la Virgen María, portada por ángeles desde Jerusalén antes de su Asunción al cielo, se apareció a Santiago el Mayor y ocho de sus convertidos durante la estancia de éste en Zaragoza para propagar el Evangelio. La venida de la Virgen fue por la noche a las orillas del río Ebro y mientras oraban. Santiago y los convertidos oyeron las voces de dos coros de ángeles y en su centro contemplaron a la madre de Dios sobre un pilar marmóreo. María ordenó al apóstol que en aquel lugar edificase una iglesia y que junto al altar colocara la columna que tenía por asiento. Por ello, a la basílica que allí se levantó en su nombre se le dio la advocación de Santa María del Pilar. La Virgen concluye profetizando los milagros que obrará en aquel lugar y su permanencia y veneración hasta el fin del mundo. Terminada la aparición, Santiago y los convertidos comenzaron la obra de la capilla.
IMAGEN 4. DE SAN GREGORIO MAGNO.
San Gregorio Magno, papa y doctor de la iglesia, es otra de las esculturas que aparecen en el retablo mayor, aparece erguido, con una capa azul donde a penas se aprecia una cruz papal, porta una tiara en la cabeza. Gregorio significa "el Vigilante", en Griego.
Nació y murió en Roma en 540 y 604. Estudió Derecho y en 573 fue nombrado Prefecto. Como heredó la fortuna de su padre, construyó varios monasterios en Roma y se retiró al Monte Celio. Fue ordenado diácono y en 578 el Papa Benedicto I lo ordenó presbítero. Fungió como Nuncio en Constantinopla entre 579 y 586. Tres años después fue elegido Papa, misión en que se distinguió por su oratoria, política tolerante, administración atinada, interés misionero en Inglaterra y España y tacto en la reforma del clero y la liturgia. Su acción pastoral se refleja en varias de sus obras: Regla pastoral, Diálogos, Sacramentario y Antifonario.
Se distinguió, también, por su obra bíblica (varios comentarios), ascética (su Moralina) y epistolar (859 cartas). Apenas muerto, fue venerado como santo y la tradición lo asumió como Patrón de los liturgistas, sabios e investigadores, por su amplia erudición; de los músicos, chantres y cantores, por la escuela de canto que fundó (cantos gregorianos); Defensor contra la enfermedad de la gota y la peste; y Abogado de las almas del purgatorio por las "misas gregorianas" que hasta él se hicieron remontar.
En la iconografía aparece, como todos los papas, con la tiara y la cruz papal; en calidad de Padre de la Iglesia (uno de los cuatro grandes de Occidente) al que la tradición conoce como El Grande; y como monje. Una paloma, símbolo de inspiración, una cartela con notas musicales, los emblemas pontificios y el ánima sola o varias almas del purgatorio son sus atributos principales.
IMAGEN 5. DE SAN LORENZO.
En esta imagen vemos esculpido a San Lorenzo. Aparece erguido, sin nada en la cabeza. En la mano izquierda porta un evangelario, también lo reconocemos por sus elementos litúrgicos diaconales. En su mano derecha debería llevar una parrilla como símbolo de su martirio, que desgraciadamente no se encuentra.
Su nombre significa: "Coronado de laurel". Latín: Laurel, laureado. Fundó la orden de La Merced. Los datos acerca de este santo nos llegan de la mano de los padres de la Iglesia San Agustín y San Ambrosio:
Lorenzo era uno de los siete diáconos de Roma, uno de los siete hombres de confianza del Papa Sixto II, quien le nombró administrador de los bienes de la Iglesia y distribución de las ayudas a los pobres y necesitados.
Corría el año 258; el emperador romano Valeriano publicó un decreto en el cual ordenaba la persecución de los cristianos condenándolos a muerte. El seis de agosto el Papa Sixto II cuando celebraba misa en un cementerio de Roma fue asesinado junto a cuatro de sus diáconos por las huestes del emperador. Cuatro días después fue asesinado el diácono Lorenzo.
Fue brutalmente torturado y asado en una parrilla y según cuenta la tradición en medio del martirio dirigiéndose a sus verdugos les dijo: "Podéis darme la vuelta, que por este lado ya estoy asado."
Como mártir que fue, la iconografía representa su imagen con una palma en la mano y también aparece una parrilla, instrumento propio de su martirio, aunque no se vean en la imagen. Parece ser que nació en Huesca y que fueron sus padres Orencio y Prudencia. Por este motivo es también patrón de esta ciudad.
El Poeta Prudencio dice que el martirio de San Lorenzo sirvió de mucho para la conversión de Roma porque a la vista del valor y tenacidad de este gran hombre hizo que se convirtieran varios senadores y desde ese día la idolatría empezó a disminuir en la ciudad.
Afirma San Agustín que Dios obró muchos milagros en Roma en favor de los que se encomendaban a este santo. También dice que el gran deseo que tenía San Lorenzo de unirse a Cristo, le hizo olvidar las exigencias de la tortura. Este santo ha sido, desde el siglo IV, uno de los mártires más venerados y su nombre aparece en el canon de la misa. Fue sepultado en el cementerio de Ciriaca, en Agro Verano, sobre la Vía Tiburtina.
El Papa mandó construirle una gran basílica en la ciudad, siendo la Basílica de San Lorenzo la quinta en importancia en la Ciudad Eterna. Son muchas también los templos y catedrales en el mundo dedicadas a este santo; y muchos los pueblos y ciudades que lo tienen como patrono.
IMAGEN 6. ESCENA DE SANTA ANA Y NUESTRA SEÑORA LA VIRGEN MARÍA.
En la imagen aparecen Santa Ana y María, veámos pág 4 para descubrir la relación con Jesús.
Abajo del todo del retablo, en el centro, vemos también el sagrario, Caja, recinto y lugar en donde se conserva la eucaristía para la adoración de los fieles y para ser llevada a enfermos o para la comunión fuera de la misa. Ahí es donde se guardan los utensilios del culto litúrgico que están en contacto directo con la Eucaristía. En la imagen no aparecen estos utensilios, la patena y el cáliz, son los más importantes desde el comienzo mismo de la liturgia cristiana con Jesucristo. En ellos se contienen el pan y el vino que se consagran en el santo sacrificio de la Misa, que son el símbolo religioso del cuerpo y la sangre de Cristo. Su uso fue marcado por las palabras clave de Cristo en la última cena. (Mt 26, 26-29; Lc 22 14-20; Mc 14, 22-25). El cáliz es el atributo de la fe personificada y de varios santos cristianos. Junto con la ostia es el símbolo de la fe cristiana, de la redención.
IMAGEN 7. DE SAN VICENTE.
La palma, atributo común a todos los mártires, a todos aquellos que han muerto por defender su Fe, si nos fijamos en la mayoría de representaciones de mártires cristianos en su mano derecha, sostienen una palma, o una rama.
La rueda de molino, nuestro personaje se le conoce también como “Sant Vicent de la Roda”, en oposición a “Sant Vicent del Ditet” que fue San Vicente Ferrer. Pues bien, la razón es esa rueda de molino, que se la ataron al cuello, una vez muerto, y arrojaron su cadáver al mar.
El ecúleo o Cruz de San Andrés, se trata de una cruz en forma de aspa o de equis, fue empleada como potro de tortura.
La dalmática, es decir la vestidura propia del diácono, que era el cargo eclesiástico que poseía San Vicente. El libro, como símbolo de la Fe que nunca rechazó.
Estos son propiamente los atributos de nuestro personaje y a continuación citaré algunos de los lugares, o de los contextos en los que también se le suele representar.
Los cuervos del mudalar, que protegían su cadáver del ataque de posibles alimañas. La barca y el promontorio, relacionados con el momento de arrojar al mar su cadáver. La cama o el lecho de rosas, donde expiró. La parrilla, donde fue martirizado. El momento de la flagelación, atado a una columna.
IMAGEN 8. ESCUDO DE LA VILLA DE BREA
A ambos lados del retablo, en el sotabanco, encontramos motivos heráldicos. Se trata del escudo de la villa de Brea, que presume de las siguientes armas: un cuartel azur (azul), que lleva un pilar de plata blanco cargado con una cruz de gules (rojo), timbrado, a veces, con corona real. El collar de gules recuerda a la pertenencia de Brea al Cabildo de Santa María la Mayor (El Pilar) y el timbre con corona real, por haber sido anteriormente villa de realengo. Uno de los dos escudos que aparecen en el retablo lleva una fecha: Año 1652.
También podemos encontrar el escudo en las yeserías del techo del tempo, uno a los pies, encima del coro; y otro justo encima del altar. Ambos tienen los colores antes mencionados. A modo de curiosidad, diré que poder observar esto hoy, es algo verdaderamente curioso para la gente del pueblo, teniendo en cuenta que antes había otro escudo diferente. Estaba timbrado con yelmo frontal, aunque con los mismos colores hasta 1992, cuando fue recuperado el verdadero escudo por José María Ruíz Grima, entonces alcalde y maestro de la villa. Este escudo, según testimonio de personas mayores de la villa fue realizado sobre el año 1920, por los escolares de entonces, a petición del ayuntamiento, sin base histórica, sino más bien criterios simbólicos y distintivos. En cuanto a la simbología religiosa del verdadero escudo, parece ser que el pilar blanco, representa la aparición de la Nuestra Señora, La Virgen del Pilar, a orillas del río Ebro, y la cruz que simboliza a Jesús. (leer imagen 3, PG 12).
IMAGEN 9. ALTAR O MESA DE LA EUCARISTÍA.
En sentido profano, podemos observar que en la imagen aparece una mesa. Compartir la mesa es una de las realidades humanas más llenas de sentido. La mesa es el centro del hogar, es lugar de acogida, es espacio de diálogo y convivencia. Muchas relaciones de calidad se anudan en derredor de una mesa, donde recobramos fuerzas. En la mesa descansamos y gozamos de la compañía, celebramos los acontecimientos de nuestra vida, por eso es muy importante en la vida humana.
Si la elevamos a un sentido sagrado pasa a ser la mesa de la eucaristía. (Mt 26, 26-29; Lc 22 14-20; Mc 14, 22-25).
Jesús ha querido utilizar esta rica experiencia humana y hacer de ella el núcleo y el centro de su comunidad creyente, de donde brota la unidad, el amor mutuo, la opción servicial de los cristianos. En el atardecer del primer Jueves Santo de la historia, Jesús se sienta a la mesa con los suyos y les ofrece su Palabra y su Eucaristía. Desde entonces, la mesa eucarística se convierte en el eje de la vida de la comunidad creyente. La mesa eucarística es el lugar de una revelación: conocemos y amamos a Jesús al partir el Pan eucarístico. Es el lugar de la fiesta que, bajo la mirada del Padre y la presencia del Espíritu, congrega y aglutina a los hermanos dispersos y hace surgir en medio de ellos un surtidor de alegría que nos prepara para abordar la dureza de la vida ordinaria. De la mesa eucarística. Al tomar el Cuerpo de Cristo nos identificamos con su persona. Él habita en nosotros. Al beber del cáliz nos comunica su propia vida. Al decirnos: «Haced esto en memoria mía», no nos recomienda simplemente que repitamos en la historia su mismo gesto, sino que, al repetirlo, nos comunica su alma interior para que con el mismo espíritu podamos vivirlo con el que Él lo vivió. Él nos quiere decir: dejadme vivir en vosotros la experiencia que yo he vivido en el mundo. El Padre ha sido mi pasión única y definitiva. Séalo también para vosotros. He querido ser en toda mi existencia humana pan partido y vino ofrecido a todos; sed también vosotros pan y vino que se sirve en la mesa de los hermanos. Quereos, perdonaos, ayudaos como yo os he querido, perdonado, ayudado. Amad con humildad, como yo lo he hecho esta tarde, ceñido con la toalla del servicio, lavando los pies de los hermanos.
A la izquierda de la imagen, aunque no aparece, se situaría el ambón, justo al lado del altar. Ahí es donde se predica la palabra de Dios a los fieles.
ANÁLISIS INTERIOR DEL TEMPLO DE SANTA ANA (2ª PARTE TBJ DEL T.I).

Si hemos leido previamente el análisis exterior del tamplo de Santa Ana, ya sabremos que esta entrada corresponde a la segunda parte del trabajo de investigación que en su dia realicé. Así pues, ahora atenderemos al interior del este templo en concreto. Es preciso recalcar que se trata de un rudimentario trabajo, como forma de iniciar un conocimianto personal, por lo que puede contener errores u obviar elementos importantes, debido a la ignorancia como inexperta en religión o arte.
La finalidad del trabajo de investigación en el interior de Santa Ana:
Se quiere conseguir una mayor visión global de los elementos religiosos que se encuentran en nuestro entorno, concretamente, en mi trabajo, dentro del templo de Santa Ana de Brea de Aragón, Adentrándonos en todo lo que se refiera a Jesucristo, analizando sus aspectos y características. La investigación se base en la observación de elementos religiosos del interior. Analizamos sistemáticamente todos los rasgos característicos que nos aporta esa religión a nuestra vida cotidiana y lo relacionamos con Jesús.
La forma o método que utilicé para realizar el trabajo de investigación:
En primer lugar fue un trabajo ilustrativo, a través de los elementos mostrados en el interior procedí con la búsqueda de información referida a tales efectos. Una búsqueda bibliográfica en los archivos históricos de la villa, información turística y recabé información a través de personalidades destacadas en el pueblo. Haciendo una pequeña conclusión de todos los datos recogidos para ser reflejados en el trabajo de investigación.
Antes de comenzar debemos preguntarnos o reflexionar sobre el templo, atendiendo, claro está a la simbología...
Y el tiempo y el espacio son también sacralizados; en ellos se abren puertas por las que accedemos a la divinidad. La fiesta y el templo son realidades cúlticas. Para el cristiano la fiesta es ante todo la Pascua y su rememoración cúltica; es la fiesta de la salvación. Y el templo es Cristo mismo, su humanidad santificada por la presencia de Dios; y los fieles, piedras vivas que forman el templo del Señor; y las iglesias, lugar de encuentro con Dios y símbolo material de la Jerusalén celestial.
El mundo de los símbolos nos lleva a Dios trascendente (Gn 1), que se nos acerca por las cosas. Devolver al hombre su instintiva capacidad para el símbolo, atrofiada por una civilización excesivamente racionalista y técnica, es una importante tarea de la pastoral.
El templo del cual vamos a analizar los elementos religiosos del interior y su relación con Jesucristo se sitúa en Brea de Aragón, el Templo de Santa Ana.
Para llegar a entender los elementos del templo, la mayoría de las imágenes, escultura, etc. es preciso conocer previamente la relación existente entre el nombre del Templo “Santa Ana” y la religión Católica:
Los escritos llamados "apócrifos" no fueron aceptados por la Iglesia como parte del canon de las Sagradas Escrituras porque contienen muchos datos que no son confiables. Pero si contienen algunos datos de documentos históricos. Lo difícil es distinguir en ellos “el grano bueno de la paja”.
El Protoevangelium nos ofrece la siguiente historia: En Nazaret vivían Joaquín y Ana, una pareja rica y piadosa pero que no tenía hijos. Cuando en una fiesta Joaquín se presentó para ofrecer sacrificio en el Templo, fue rechazado por un tal Ruben, bajo el pretexto de que hombres sin descendencia no eran dignos de ser admitidos. Joaquín, cargado de pena, no volvió a su casa sino que se fue a las montañas a presentarse ante Dios en soledad. También Ana, habiendo conocido la razón de la prolongada ausencia de su esposo, clamó al Señor pidiéndole que retirase de ella la maldición de la esterilidad y prometiéndole dedicar su descendencia a Su servicio.
Sus oraciones fueron escuchadas; un ángel visitó a Ana y le dijo: "Ana, el Señor ha mirado tus lágrimas; concebirás y darás a luz y el fruto de tu vientre será bendecido por todo el mundo". El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, quién volvió a donde su esposa. Ana dio a luz una hija a quien llamó Miriam (María).
Esta historia se parece a la de la concepción de Samuel en las Sagradas Escrituras, cuya madre se llamaba también Ana.
Según una tradición antigua, los padres de la Stma. Virgen, siendo Galileos, se mudaron a Jerusalén. Allí, según la misma tradición, nació y se crió Nuestra Señora, la Virgen Santísima. Allí también murieron estos venerables santos. Un templo, conocido en diferentes épocas como Santa María, Santa María ubi nata est, Santa María en Probatica, Santa Probatica y Santa Ana, fue construida en el siglo IV, posiblemente por Santa Elena (madre del emperador Constantino), sobre el lugar de la casa de San Joaquín y Ana. Sus tumbas fueron honradas hasta el final del siglo IX, cuando los invasores musulmanes la convirtieron en una escuela. La cripta, que originalmente contenía las santas tumbas, fue descubierta el 18 de marzo de 1889.
Su imagen milagrosa es venerada en Notre Dame D'Auray, en la diócesis de Vannes. También en Canadá, donde es la principal patrona de la provincia de Quebec, el santuario de Santa Ana de Beaupré es bien conocido.
Santa Ana es patrona de las mujeres en parto. También es patrona de los mineros, Cristo siendo el oro y María la plata.
Su fiesta, bajo la influencia de la "Leyenda Dorada", aparece en el siglo XIII donde se celebraba el 26 Julio.
En conclusión, según lo textos apócrifos, Santa Ana, de religión judía, y Joaquín eran los padres de María, es decir, los abuelos de Jesús.
Por otro lado, los orígenes paternos de Jesús los encontramos en la Biblia (Mt 1, 1-17; Lc 2, 1-7). Según el evangelio, Jesús, descendiente de Abraham y de David. “Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Mesías”.
El TEMPLO DE SANTA ANA.
HISTORIA:
En Julio de 1446 el Cabildo del Pilar de Zaragoza ya poseía tierras de Brea y por compra a D. Jaime de Luna, señor de Illueca, obtienen la jurisdicción plena de la villa.
La construcción de la iglesia vino motivada por el desarrollo económico que se estaba dando durante el s. XVI en esta tierra, junto a la orden de bautismo obligatorio para todos los mudéjares proclamada por Carlos I en 1556.
La iglesia parroquial de Santa Ana es una construcción tardo gótica, como un deseo de superar el auge de la arquitectura mudéjar. La primera fase se realizó en dos etapas, entre los años 1554 y 1555, por los canteros vizcaínos: Juan de Gorostiza, Domingo de Liarza y Juan Pérez, extrayendo las piedras de la cantera situada apenas a un kilómetro de la entrada de Brea, cerca de las Alqueceras, lugar de piedras lisas, grandes y rojizas llamadas lastras. De allí se extrajo la piedra sillar.
Es una obra fundamentalmente de mampuesto irregular reforzado con sillares en las esquinas. A esta fase corresponden: la base de los muros, pilares de la nave, capillas laterales, parte de la cabecera con la sacristía, y el grupo de la entrada formado por la portada, el coro, los graneros y la parte baja de la torre.
Tras la segunda etapa queda por construir el enlucido de los muros, las bóvedas y el cuerpo de campanas de la torre. Pero no será hasta 1676, tras la unión de los cabildos del Pilar y de la Seo, cuando se prosigan las obras de la iglesia adquiriendo ya carácter barroco.
La portada, situada a los pies( lado W ), destaca por el empleo de piedra sillar en las esquinas, sin aberturas a excepción de los mechinales que dejaron los andamios de su construcción. El ingreso a la iglesia se hace bajo arco rebajado que apoya en sendas impostas y enmarca otra moldura o alfiz sobre el que se encuentra una hornacina que alberga la imagen de Santa Ana. Por encima, encontramos un óculo circular, en piedra sillar, que ilumina el coro, sobre él un característico alero y rematando la nave central un tejado a doble vertiente que es de vertiente única en las capillas laterales.
Poseía otro acceso lateral, donde hoy se encuentra el altar de la Inmaculada con un retablo de madera dorada con roleos muy adornados, dedicado a la Inmaculada con unos lienzos apreciables, y que comunicaba con el primitivo cementerio. En uno de sus laterales encontramos otro pequeño retablo dedicado a la Virgen del Pilar.
Por encima de las capillas laterales emergen los contrafuertes y los muros que cierran la nave central con sus correspondientes vanos de iluminación. Los contrafuertes se abren mediante arcos de medio punto, comunicándose entre sí, formando un pasillo sobre las capillas laterales que recorría la iglesia hasta el presbiterio para facilitar el saneamiento y arreglo de las cubiertas.
En el lado sur se sitúa la torre, y al otro lado de la entrada, el granero bajo, el cual está cubierto mediante bóveda de crucería sencilla con nervios muy finos que apoyan sobre pequeñas ménsulas. Tanto el acceso de la torre como el del granero bajo se practicaban en arco de medio punto.
La torre es de planta cuadrada también en mampostería irregular en su parte inferior, sobre la que se erigieron otros dos cuerpos en ladrillo de influencia mudéjar, en 1571. En ellos y de modo sencillo hay parejas de arcos de medio punto doblados, ciegos en el piso inferior y abiertos en el superior por albergar las campanas. La cubierta original era plana hasta 1970 cuando tras una amenaza de ruina los hermanos Grávalos construyeron un tercer cuerpo octogonal con doble linterna cubierta con cupulín.
En el interior, a ambos lados de la puerta principal se encuentran los accesos a dos graneros que eran utilizados para guardar las recolectas que se hacían para los pobres y para recoger los diezmos y primicias que se pagaban a la Iglesia.
Ya dentro, la iglesia sigue el patrón levantino de nave única con capillas laterales entre los contrafuertes comunicadas entre sí mediante arcos de medio punto. De cabecera plana, entre cuyos dos contrafuertes exteriores se instaló en tiempos la sacristía, a la que se acedía bajo otro arco de medio punto dovelado en piedra y, posteriormente, cegado debido a la colocación del actual retablo mayor, de 1604.
El coro se alza a los pies, sobre la entrada que está cubierta con bóveda de lunetos rebajada al igual que la nave central y las capillas laterales. En el coro se sitúa el órgano, que proviene probablemente del Convento de los Dominicos de Gotor al igual que la sillería, y al que se accede por un arco de medio punto.
Los arcos que abren las capillas laterales también son de medio punto a excepción del primer tramo cuyas capillas son de menor tamaño y por tanto los arcos han de ser apuntados para alcanzar la altura de la bóveda.
Una paralización de las obras impidió realizar un cubrimiento a base de las características bóvedas de crucería estrelladas del momento y la techumbre pasó a ser de madera.
Habrá que esperar a las remodelaciones dirigidas por el maestro zaragozano Juan de Marca, entre abril de 1676 y febrero de 1677, para que se realice la cubrición mediante bóvedas de cañón con lunetos, vistiendo el interior de una suntuosa labor de yeserías.
Las yeserías arrancan de los muros con pilastras decoradas en sus fustes por estrías, que van a parar a los arcos fajones. Así, las yeserías adornan toda la bóveda, intradós de los arcos, arcos fajones, y cubiertas de las capillas laterales.
Los lunetos se decoran con las características puntas de diamante barrocas, enmarcadas por motivos circulares entrelazados. En el resto de la nave existen hasta 16 formas geométricas diferentes ( sogueados, lazos, frutas y piñas, estrellas de ocho puntas...) que muestran la genialidad de este maestro barroco, y que fueron utilizadas también en edificios como la Aljafería o San Miguel de los Navarros. A su vez, alcanzará una gran difusión por toda la comarca y gran parte de los motivos empleados aquí serán imitados para decorar iglesias en Mesones, Arándiga, Illueca o Jarque entre otras.
Su funcionalidad era tamizar la luz y crear espacios con una intimidad especial. Reflejando la luz de manera diferente con el paso de las horas, creando una gran movilidad espacial.
El material utilizado es el yeso de carácter terroso y blanquecino, el cual, molido y amasado con agua produce una mezcla compacta que endurece al secarse. Después se pinta con tintadas bícromas generalmente para dar mayor relieve óptico a las yeserías. Aquí se le dio una policromía suave, entre un blanco (lazos) y un gris azulado o crema (aplicaciones).
El Retablo Mayor corresponde a 1604, encargado por el Cabildo del Pilar, entre las dos etapas constructivas de la iglesia. El maestro encargado de la obra será Pedro de Armendía (doc.1570-1623), que ya había participado en empresas tan importantes como el monumental retablo titular de la Catedral de Barbastro (1600-1602) donde fue responsable de la mazonería y las labores de ensamblaje.
En el retablo de Brea, de dimensiones considerables, se advierte un predominio excesivo de la arquitectura sobre los relieves e imágenes, en especial en las calles laterales. El acento principal corresponde a la calle central, donde se superponen los grupos de Santa Ana y la Virgen, la Aparición de Nuestra Señora del Pilar a Santiago y los convertidos (en recuerdo a los propietarios del pueblo, cuya heráldica aparece en el sotabanco, al igual que en las yeserías de la nave central), y por último el Calvario con Cristo, la Virgen María y San Juan. En las calles laterales las figuras aparecen enmarcadas bajo arcos sobre columnas dóricas en el primer piso y corintias en el segundo. Así el primer piso está reservado a los diáconos San Lorenzo y San Vicente y los del segundo a los obispos San Agustín y San Braulio.
El mueble permaneció en blanco hasta mediados de la centuria, momento en que cabe situar la materialización de las labores de policromado.
Las Capillas:
Virgen del Rosario. Virgen del Carmen.
Inmaculada. Santo Cristo.
Santa Lucía. San Ramón Nonato.
Pila Bautismal. San José. Antiguamente en cada capilla de la iglesia se celebraba la misa diaria el día de su onomástica.
A uno de los lados de la capilla de Sta. Lucía encontramos la talla de San Blas, que permanece aquí durante todo el año excepto en los días de su fiesta patronal que es llevado a la ermita que lleva su nombre.
La capilla de San Ramón Nonato es muy visitada y venerada por las mujeres de la localidad, ya que , patrón de las embarazadas, nació después de haber muerto su madre.
La Capilla de Nuestra Señora del Carmen fue construida en 1659 gracias a la financiación de un Mayordomo de la Cofradía de Sta. Ana de Brea, llamado Pedro Domingo y su mujer Laurencia. Capilla que incluía ya decoración de yeserías mudéjares y cuyo motivo decorativo es uno de los mas extendidos en el mudéjar aragonés, apareciendo por ejemplo en el Palacio de la Aljafería y en las iglesias de Tobed o Cervera de la Cañada.
La Capilla de la Virgen del Rosario (patrona del pueblo) es mas tardía, de 1746 según reza su inscripción en el arrimadero de azulejería de Muel.
La entrada se realiza a través de un arco en cortina sobre pilares enmarcado por pilastras que sostienen un entablamento. A los lados de la entrada se sitúan las figuras de Sto. Domingo y S. Antonio de Padua, sobre ménsulas y una decoración muy movida a base de flores y cintas entrecruzadas rematadas con cabezas de putis. Una fila de acantos romanos y características volutas, y remata el conjunto en la parte superior un S. Juanito Niño y dos jarrones.
El interior está formado por varios espacios, cuadrado en su parte baja simbolizando el cosmos, lo terrenal, lo humano. De este espacio se pasa a otro circular por medio de pechinas para voltear una cúpula con tambor y vanos de iluminación, en los ángulos que forman las pechinas encontramos la representación de los cuatro padres de la iglesia, y en la cúpula La Gloria de María. Por último, un tercer espacio con otra cúpula menor con tambor rematada por un cupulín, y recorridos por ocho nervios que subdividen a estos elementos en ocho gajos idénticos.
La exuberante decoración en yeso, construida por un artista local, destaca sobretodo por su iconografía con la que se hace una exaltación alegórica de la Virgen. Comienza en la portada con la ubicación de dos santos especialmente devotos de la misma, se ve en las claves de los arcos donde se sitúa el emblema mariano Ave María, que se repetirá en lo alto de la cúpula a modo de leyenda.
Aparecen también gran cantidad de símbolos marianos, en el entablamento, sobre los arcos y pechinas, símbolos como el ciprés, el sol, la luna, la estrella, la torre o putis músicos. Sin embargo los nervios de la cúpula y el cupulín están decorados con temas vegetales y flores. Por último, el arco que aloja el retablo enmarca un águila haciendo referencia a S. Juan.
El programa decorativo culmina con la imagen del Espíritu Santo en el centro del cupulín, como iluminador del cosmos.
La capilla posee también un retablo donde aparecen la Virgen entre S. Joaquín y Sta. Ana, y en el ático S. José con el Niño.
Todo ello para albergar la imagen tallada de la Virgen del Rosario de pequeñas dimensiones.
A la salida, en una de las primeras capillas, la del lado del evangelio, se localiza la Pila Bautismal. Realizada en piedra tallada con cubrimiento de cúpula móvil en madera, y adornada con la figura de S. Miguel Arcángel. Se localiza a la entrada porque el sacramento del bautismo es el primero y aquél por el cual se entra a formar parte de la Iglesia. La pila bautismal es de mármol y muy hermosa.
Para finalizar, destacar que en la capilla del Sto. Cristo, existe una talla muy antigua y casi única en Aragón que representa las figuras de Santa Ana, la Virgen María y el Niño Jesús. Una capilla dedicada a la Crucifixión, con Cristo en la cruz, la Dolorosa y un Cristo yaciente, ambas imágenes procesionables.
En las siguientes entradas veremos los elementos investigados, a mi juicio más importantes, como el retablo mayor, la pila bautismal, etc.
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